619 58 37 54​⁠​ info@osteopatiagustavomartin.com

Llevaba dos años sin poder coger a mis hijos, sin poder jugar con ellos, por un dolor de espalda continuo . “Cuidado con la espalda de papá” era la frase que más repetía durante el día.

Visité varios fisioterapeutas que no consiguieron quitarme los dolores más allá de una semana. Y cuando me sentía mejor y volvía a jugar con mis hijos los dolores volvían inmediatamente. Y no era solo el dolor de espalda continuo, si no el dolor y la frustración que me provocaba que mi hija de tres años, en aquel entonces, no entendiese por qué papá no podía cogerla y jugar, como jugábamos antes.

Conocí a Gustavo a través de internet, buscando una solución a mis problemas de espalada.

El diagnóstico desde el principio fue certero. Supo en todo momento de donde provenía la lesión, y aunque yo no le ayudaba mucho por las prisas y la ansiedad por querer verme rápido bien, él siempre me ha ido convenciendo de que el proceso iba por buen camino.

Gustavo tenia razón, y sin darme cuenta mejoré tanto de mis lesiones que este verano he podido jugar con mis hijos con total tranquilidad.

La niña, ahora ya con 5 años, no ha dejado ni un momento de pedirme la subiera en hombros, que la cogiese. E, incluso, algunas noches le he podido llevar cogida a casa por haberse quedado dormida.

Gustavo, tenías razón, mi dolor de espalda continuo tenía su proceso, y debía tener paciencia.

Muchas gracias por tu ayuda y tu gran profesionalidad.