619 58 37 54​⁠​ info@osteopatiagustavomartin.com

Hoy te voy a hablar de un tendón muy distinguido y muy importante, ya que es parte de la base de nuestro cuerpo. Se activa al caminar, correr o, saltar, y es capaz de soportar en carrera fuerzas de hasta 500 kilos.

Si se sobrecarga o inflama por el sobreesfuerzo se produce la conocida tendinitis en el tendón de Aquiles.

La tendinitis aquilea, como también se denomina a esta lesión, es muy habitual en los deportistas. Pero sobre todo en runners que aumentan la intensidad o la duración de sus entrenamientos de forma repentina, llegando a modificar el eje de tracción de la pisada o provocando contracciones en el tendón.

El principal síntoma de esta patología es el dolor en el pie que incluso puede extenderse hacia la rodilla o parte posterior del muslo. De ahí, que sea crucial una exploración exhaustiva, por parte del terapeuta especializado para comprobar ciertas compensaciones del cuerpo en otros grupos musculares.

Las lesiones más extremas de tendinitis en el tendón de Aquiles pueden provocar desgarros que hagan inevitable la intervención quirúrgica.

Si quieres evitar estas situaciones excepcionales o una tendinitis aquilea crónica, en este artículo te cuento cómo es el tratamiento efectivo con osteopatía.

 

tendón de aquiles

 

Causas del dolor en el tendón de Aquiles

 

El tendón de Aquiles está ubicado en la parte posterior del tobillo y se encarga de unir los músculos gemelo externo, interno y, el sóleo, con el hueso calcáneo.

La función principal del tendón y de este grupo muscular que conforman el tríceps sural, es la flexión de la planta del pie. Un movimiento muy habitual es el producido cuando nos ponemos de puntillas, bien para levantarnos o para algunos esfuerzos en el entrenamiento como subir escaleras o sprints.

Estos son algunos de los motivos de esta inflamación o sobrecarga que terminan provocando la tendinitis en el tendón de Aquiles:

  • Demasiada tensión muscular, debido sobre todo a entrenamientos de carrera mal dosificados o demasiado exigentes en sus comienzos.
  • Baja vascularización de la sangre ya que llega poco colágeno a esta zona.
  • Alteración de la pisada
  • Bloqueos de rodilla
  • Calzado no apropiado.

Sobre este punto, te recomiendo en general y, para prevenir una tendinitis aquilea, elegir tus deportivas en función de tu peso y tu tipo de pisada.
Pero OJO, siempre, compra tus zapatillas de running adecuadas después de haberte asegurado con tu osteópata de confianza de que no tienes ninguna lesión mecánica en pronación o supinación.

Si quieres saber más sobre cómo corregir la pisada pronadora con técnicas de osteopatía, aquí tienes uno de los artículos más vistos en internet por corredores.

 

Síntomas de la tendinitis en el tendón de Aquiles

 

tendinitis aquilea

 

El dolor en el tendón de Aquiles cuando ya hay inflamación o sobrecarga, suele aparecer a primera hora de la mañana con los primeros pasos. Aunque desaparece cuando se calienta el grupo muscular que lo conforma, luego surge de nuevo o, con mayor intensidad, durante la práctica deportiva.

En casos de tendinitis aquilea crónica las molestias pueden llegar a ser permanentes, y es prácticamente imposible realizar ningún ejercicio físico.

Estos son algunos síntomas más característicos:

  • Dolor de talón que en ocasiones puede confundirse con un espolón calcáneo.
  • Dolor en la parte trasera del tobillo.
  • Molestias  continuas por el roce de las zapatillas sobre el tendón e inflamación.
  • Dolor en toda la parte posterior del muslo, incluso habiendo descartado una rotura de isquiotibiales, aunque no exista rotura del mismo.
  • En caso de tendinitis de Aquiles crónicas o, prolongadas en el tiempo, el dolor se expande hacia la parte más interna de la rodilla: nuestra ya bien conocida “pata de ganso”.

 

Tratamiento osteopático para evitar una tendinitis aquilea crónica

dolor en el tendon de aquiles

Cuando ya se produce esta sobrecarga y ya existe tendinitis en el tendón de Aquiles, lo primero que  tienes que hacer es mantener un reposo relativo para bajar la inflamación. Incluso, puedes aplicar hielo en la zona.

La hidratación viene bien para la tendinitis en general, por lo que te recomiendo tomar muchos líquidos.

Es más, para la regeneración del tendón puedes tomar estos compuestos:

Como la tendinitis es una disrupción vascular, el masaje incrementará toda la circulación sanguínea periférica.

En casos de tendinitis aquilea crónica los tejidos pueden llegar a perder flexibilidad, por lo que te aconsejo realizar estiramientos diarios, sobre todo de los grupos musculares comprometidos, como los tibiales o los gemelos. Estos mismos estiramientos también son necesarios en caso de fascitis plantar.

Además de todas estas técnicas (algunas las realizaríamos juntos en mi gabinete y otras tú en casa pautadas por mí), una exploración inicial y, exhaustiva de tu cuerpo nos ayudará a entender de forma más detallada y personalizada tu lesión.

 

¿Quieres poner solución a tu tendinitis en el tendón de Aquiles o cuidar tu tendón para que el dolor no llegue a ser crónico?