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¿Sabías que aproximadamente 3 de cada 10 lesiones deportivas son en la parte posterior del muslo?

Me refiero principalmente a la rotura de isquiotibiales. Una patología muy habitual en los deportistas de atletismo pero, sobre todo, en futbolistas.

De hecho, esta lesión en los isquios, como se conoce coloquialmente al grupo de músculos de esta parte trasera del muslo, constituye el 12% de las bajas de un equipo de fútbol durante la temporada regular.

Las previsiones que suelen manejar los departamentos médicos de estos conjuntos es que, cada año, puedan sufrir un desgarro isquiotibial una quinta parte de la plantilla, con una media de baja médica de entre 2 a 6 semanas.

El tiempo de recuperación de la lesión la suele establecer el grado de rotura fibrilar. Aunque más del 95 % de las roturas de isquiotibiales corresponden a los grados 1 y 2, si no se recupera completamente, hay muchas opciones de recaída y empeoramiento.

Y de este nivel de afección en el deportista y, de su tratamiento con osteopatía, es de lo que te voy a hablar en este nuevo artículo.

 

rotura fibrilar isquiotibiales

 

¿Cómo se produce una lesión de isquiotibiales?

El grupo muscular de los isquiotibiales, denominados así por la distribución de sus fibras que van desde el isquión hasta la tibia, lo conforman el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso.

El cometido principal de este conjunto de músculos es la flexión en la rodilla y, también, aunque en menor medida, ayudar a la rotación de  la rodilla y la extensión de caderas.

La mayoría de la rotura de isquiotibiales suelen producirse durante la carrera, sin que exista contacto con el oponente, en el caso del fútbol, o sin que haya impacto con algún objeto.

Es más por una  contracción, estiramiento o esfuerzo excesivo, repentino o brusco, que alguno de los músculos que conforman los isquiotibiales no puede soportar, y provoca el desgarre de su tejido fibrilar.

Siguiendo con el símil futbolístico, este desgarro isquiotibial llega en alguna patada al aire o golpeo fallido sin balón. Es en este momento cuando el deportista sufre un tirón o pinchazo en la zona afectada, y dolor al estirar la rodilla o al flexionar la cadera con la rodilla estirada.

Normalmente, esta rotura de fibras de los isquios  se ocasiona en los minutos finales de la primera y segunda parte del partido, o en la prórroga, cuando el cansancio es ya mayor. Lo mismo ocurre cuando se suben los gemelos, que es ya cuando estos músculos llevan una carga de minutos importante.

 

desgarro isquiotibial futbol

 

Principales causas de un desgarro isquiotibial

Además de estos movimientos bruscos o repentinos, muchas veces descordinados, o el suelo irregular donde se practica la actividad, los factores de riesgo más comunes de una rotura de isquiotibiales son los siguientes:

  • Acortamiento de isquiotibiales y, también, de toda la cadena muscular posterior de las extremidades inferiores.
  • Falta de fuerza en este conjunto de músculos, así como en los de la cadera o los abdominales. Conoce cómo fortalecer el CORE.
  • Descoordinación en la contracción de los grupos musculares de la pierna, debido a una ausencia de trabajo funcional y de propiocepción.
  • Aumento de tensión en el nervio ciático
  • Una rotura fibrilar en los isquiotibiales anterior no recuperada adecuadamente
  • Falta de calentamiento
  • No llevar el calzado apropiado para la actividad
  • Falta de elasticidad de los músculos implicados, bien por la ausencia de ejercicio o envejecimiento
  • Mala circulación sanguínea

 

Tipos de Grado de rotura de isquiotibiales

 

rotura de fibras isquiotibiales

 

Como te comentaba anteriormente, el síntoma más característico de un desgarro isquiotibial es un dolor repentino debido a un movimiento brusco.

La incidencia de la lesión la marcará el grado de separación de las fibras que conforman el músculo afectado, ya sea el bíceps femoral, el semitendinoso o el semimembranoso:

  • Grado I

    • De incidencia baja donde solo se ve afectado el 5% del músculo
    • Dolor: agudo y localizado que se reduce con el reposo pero aumenta durante la flexión de la rodilla.
    • Baja: de 1 a 2 semanas

 

  • Grado II

    • El porcentaje del músculo afectado es mayor a este 5%, incluso puede aparecer algún hematoma.
    • Dolor: agudo pero con más limitación en la flexión. Incluso puede provocar cierta cojera.
    • Baja: 3 o 4 semanas

 

  • Grado III

    • Es el nivel más grave de la lesión de isquiotibiales, donde el desgarro fibrilar abarca prácticamente el 100% del diámetro del músculo.
    • Dolor: más intenso que imposibilita caminar sin ayuda. Suele ir acompañado de hemorragia e hinchazón en la zona afectada.
    • Baja: de 6 a 8 semanas.

 

tratamiento para desgarro de isquiotibiales

 

Tratamiento para desgarro de isquiotibiales con osteopatía

 

Como suelo incidirte en la mayoría de mis artículos, antes de empezar con el tratamiento de una rotura de isquiotibiales es importante conocer el origen del dolor.

Como este desgarro fibrilar se debe a una contracción o movimiento brusco excesivo, es muy importante saber si estas causas están relacionadas con algún desajuste o descompensación biomecánica, que “fuerza de una manera excesiva una articulación o un paquete muscular” y, que favorece más aún el acortamiento y facilita este tipo de rotura.

Por tanto, resulta clave realizar un diagnóstico diferencial. Por mi experiencia en clínica puedo destacarte los siguientes casos a los que se asocia esta lesión:

Por todas estas posibles situaciones asociadas, en mis gabinetes de osteopatía de Madrid siempre incido en una revisión general para que no haya nuevas “recaídas” y que la recuperación sea mucho más rápida.

 

rotura fibrilar isquiotibiales tiempo recuperacion

 

Así, para una mayor recuperación en mis sesiones osteopáticas trabajo de un modo global:

  • Con técnicas de osteopatía que optimizan la biomecánica
  • Con fascioterapia que ayuda a mejorar el tejido blando en general (musculo, tendones y ligamentos) y las posibles adherencias que puedan producirse en la rotura de fibras
  • Con masajes de descarga y drenaje.
  • Con ejercicios de trabajo personal de flexibilidad y fortalecimiento adaptados y personalizados, para mejorar no solo la rotura, sino el cuerpo a nivel general.

 

¿Quieres recuperarte de tu rotura de isquiotibiales?