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Con la llegada del invierno suelen incrementar bastante las molestias musculares y óseas. Y es que en esta época del año son muy habituales el dolor de cuello y el dolor de espalda por frío.

Frío y dolor de espalda son dos conceptos íntimamente relacionados pero, ¿conoces la verdadera razón de este nexo? Hoy te voy a explicar las causas y, también, te voy a facilitar unos consejos para evitar las cervicalgias y las lumbalgias agudas cuando bajan las temperaturas.

Son muchos los motivos que pueden originar estos dolores en la espalda y en el cuello. Principalmente el origen es muscular, pero pueden afectar otros factores como la postura al dormir, el estrés, la genética (esta dolencia a veces se hereda) y, también, el frío.

El dolor de espalda en las mujeres es más propicio que en los hombres porque éstas suelen ser más frioleras y, por tanto, suelen adoptar una postura incorrecta. Y aquí está una de las causas del dolor de espalda por frío.

 

Causas del dolor de espalda debido a las bajas temperaturas

 

dolor espalda por fríoSegún los expertos en la materia, los principales causantes del dolor de espalda en invierno son los cambios de temperatura y la posición “encogida” que adoptamos al salir a la calle cuando hace frío. Al contraer nuestro cuerpo la musculatura se suele sobrecargar a la altura del cuello y las lumbares.

Esta sensación de frío se debe a la bajada de la presión atmosférica en el ambiente. De hecho, muchas personas con problemas de reuma o de artritis y artrosis, suelen sentir dolor en sus articulaciones antes de que llueva, y es por la disminución de esta presión no por la presencia del agua en sí.

En este sentido, también afectan a nuestros huesos y nuestra musculatura los contrastes temperatura, cuando en la calle hace mucho frío y entramos o salimos de ambientes de interior muy calientes debido a la calefacción. Las corrientes de aire son otras de las causas de dolor de espalda por frío.

Otros de los motivos de estas molestias lumbares y cervicales son el sedentarismo y la obesidad. Para ello son necesarios adoptar unos hábitos saludables que te recomiendo en el siguiente punto.

 

Cómo prevenir el dolor de espalda por frío

Para prevenir el dolor de espalda ante el descenso de temperaturas  te recomiendo tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Viste con ropa ligera, que no pese, y ponte varias capas. Hay que ir abrigado, por supuesto, pero con posibilidad de poder prescindir de alguna de las prendas que llevas fácilmente.
  • No encojas los hombros cuando sientas frío. Usa una bufanda o un pañuelo para que el cuello y las cervicales estén abrigados.
  • Evita los cambios bruscos de temperatura y las corrientes de aire. 
  • Practica ejercicio de forma regular. Intenta caminar, al menos, entre 30 minutos y una hora diaria.
  • Cuida tu alimentación. Las comidas calóricas te pueden aportar calor pero también pueden ser contraproducentes.

 

correr en invierno

 

Consejos para evitar lesiones en invierno

Si realizas deporte habitualmente o conoces a gente que lo practica, seguramente seas consciente que es más fácil lesionarse en invierno que en verano.

La bajada de los termómetros provoca que la temperatura muscular esté más fría y sea más propensa a dañarse, bien en forma de tirón o como un desgarro.

Para no llegar a este punto te recomiendo que sigas estos consejos:

  • Hacer ejercicio en las horas centrales del día, cuando las temperaturas son más agradables.
  • Calentar bien la musculatura antes de empezar el ejercicio o la prueba en cuestión.
  • Ir bien equipado, con la ropa de abrigo necesaria.  
  • En su defecto, los días muy fríos o con heladas, puedes practicar deporte en espacios cerrados. Si corres o haces bici, puedes realizarlo también en cinta o en bicicleta estática. También puedes hacer natación en piscinas climatizadas, que además es un deporte muy completo y recomendado para problemas de espalda por los especialistas.

En el caso de que ya existan ciertas molestias en la zona, no hay que hacer reposo total. Es necesaria cierta movilidad aunque sea sin realizar ejercicio. Y si vas a tomar medicinas para bajar el dolor consulta antes a tu médico o a tu osteópata de confianza.

 

Cómo quitar el dolor de espalda por frío con osteopatía

 

como quitar dolor espalda por frio
En caso de que ya exista dolor en cervicales, trapecios o lumbares, te recomiendo acudir lo antes posible a tu osteópata. No esperes a que se pase el dolor, porque pocas veces se quita y terminas agravando el problema o derivando en otras dolencias.

En mis sesiones de osteopatía, cuando me viene un caso de dolor de espalda por frío u otras causas, lo primero que hago es identificar la causa exactamente de la molestia. El cuerpo está totalmente conectado desde la cabeza a los pies, y el origen puede encontrarse en otra parte del cuerpo que no sea la espalda.

Así, mediante la fascioterapia y pases manuales suaves e indoloros proporcionaré movilidad a la zona afectada y a las partes causantes de ese dolor.

En mis sesiones muchos me preguntáis qué es mejor para el dolor de espalda, ¿frío o calor? Pues depende. En los casos  que existe tensión muscular te proporcionaré calor y en los que exista inflamación te pondré frío.

No obstante, mi tarea no termina en mis gabinetes de osteopatía. Hay que seguir cuidando la zona afectada y continuar trabajando en casa. Para ello, te recomendaré algunos ejercicios y estiramientos, o consejos para curar tu dolencia de forma completa y satisfactoria.

Si tienes más dudas también me puedes preguntar por mis redes sociales.

¿Crees que puedes tener dolor de espalda por frío o por otra causa?

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